jueves, 29 de diciembre de 2011

“Desde la ficción busco dar a conocer el conflicto mapuche”

rescatamos una entrevista del 2010...


revistareplica.cl 

Vicente Montecinos (21) es un realizador audiovisual que vio en el actual conflicto mapuche un espacio para recrear la historia épica de Lautaro, quien resurge como un policía que debe luchar contra su propio pueblo en el etno-triller de 25 minutos “Lautaro, 500 años en guerra”. Cortometraje que fue presentado en el 5º Festival de Cine Social y Antisocial, y que participó de la competencia “Talento Nacional” del Festival Internacional de Cine de Santiago (SANFIC6). Aquí este novel director nos cuenta como fue el trabajo de creación del cortometraje y el proceso de investigación que lo llevó a visitar a los presos políticos en El Manzano e incluso a ser considerado un “pendejo mandao por los ratis” por las organizaciones mapuches.

Por Carlos Martínez.

¿Por qué tratar el conflicto mapuche desde un relato de ficción?

El cortometraje busca ser otra forma de dar a conocer algo que está invisibilizado. Desde la ficción busco dar a conocer el conflicto mapuche, así se puede lograr que otro público –que no ve documentales- se acerque a la temática y tomé conciencia de lo que está pasando

El público tiene más catarsis con la ficción y cuando ve un documental están más bien en una posición crítica. No podemos negar que estamos en una cultura del espectáculo y hablar del conflicto mapuche en este espacio es una buena oportunidad para llegar a un público que no tiene interés en conocer lo que está pasando. La idea es generar a través de la ficción un relato que sea coherente y que le permita al público manejar al menos algunas luces de lo que está pasando con las comunidades mapuches y con los mecanismos de represión del estado.

Pero es curioso lo que pasa con este cortometraje. La gente asume que es un documental y eso se debe a que el tratamiento visual es bastante real. Los personajes y los hechos que se narran en este corto están basados en hechos reales. Si analizamos las escenas nos podemos dar cuenta que la mayoría de los acontecimientos narrados le han sucedido a los comuneros o weichafes, como por ejemplo, los allanamientos, las técnicas de torturas que se han aplicado o la utilización de los testigos encubiertos, tal y como es relatado en el documental “Juicio a Pascual Pichún”.

¿Cómo lograste que los mapuches que aparecen en el cortometraje confiaran en el proyecto?

Fue difícil al principio. Fue un proceso largo, varios meses antes de la grabación empecé a iniciar las conversaciones y a medida que nos conocimos fuimos estrechando los vínculos. Traté de buscar a mapuches que participaran activamente, que estuvieran donde las papas queman. Grabé acá en Santiago en octubre de 2009, periodo en que el conflicto estaba bastante tenso: Los pacos habían asesinado a Jaime Mendoza Collío, se estaba reprimiendo constantemente en el sur y también se perseguía selectivamente a mapuches en Santiago. El temor de la gente con la que yo me estaba vinculando era que dentro de sus organizaciones existiera un “sapo”, alguien que tuviera el perfil de picao a mapuche o de simpatizante. Hubo una reunión en que se habló de este tema y durante la conversación se paró una ñaña (viejita) y dijo que adentro de la sala había un Yanacona ( traidor) y todas las personas se dieron vuelta a mirarme. Yo me quedé atónito, estaba muy nervioso, pero sabía que no era el momento de decir algo, porque mi compromiso tenía que ver con la constancia y con aunar fuerzas para sacar adelante el proyecto. Fue un proceso largo de vinculación, en las marchas me comprometía a llevar los lienzos, grababa la represión de los pacos en las protestas. Al final de cuentas tenía que mostrar que no era un pendejo mandao por los ratis.

¿Desde dónde iniciaste la investigación para el corto?

Revisar muchos documentales, asistir a conferencias y foros sobre el conflicto mapuche. Además fui a ver a los presos políticos en la cárcel del “Manzano” en Concepción. Era importante conocer a las fuentes directas, a los protagonistas de la lucha y de las injusticias del sistema judicial Chileno. Fue muy difícil lograr acercarme a ellos porque la paranoia se podía sentir y para ellos yo era un pendejo con parches y mohicano que les hablaba pestes del sistema carcelario y económico, les proponía ayudarme en el proyecto por que les iba a ser un aporte en su lucha… y eso les producía mucha desconfianza, ya que no tenían idea quien era yo, no tenia apellido mapuche y nunca me habían visto peleándola en una comunidad. Pero con el tiempo se dieron cuenta que mi trabajo era serio y que quería dar a conocer lo que está sucediendo.

Recuerdo que la primera vez que a los presos políticos estaban comiendo con sus familiares y yo les llevé frutas y libros. Me acerqué y les conté lo que estaba haciendo, pero me miraron con cara de sospecha y me dejaron sentarme en un rincón, era una situación extraña porque yo ponía oído a lo que decían y se notaba que cuando hablaban cosas delicadas lo hacían en mapudungun para que yo no me enterara. Creo que visitarlos fue enriquecedor, aportó mucho al cortometraje y contribuyó a que nadie pueda desacreditar la carga de verdad que posee este relato.

¿Cómo fue la elección de los actores?

Como ideal busco siempre personas que se desempeñen en un ámbito parecido al del personaje. No que actúen o simulen ser algo que no son. Mi desafío entonces estaba en el trabajo con los actores y lograr que ellos fueran lo más creíble posible. En el caso de Lautaro, creo que todos los mapuches que viven en la ciudad tienen algo de él y curiosamente al igual que el personaje principal, el actor que lo interpretó transita por el mundo de los “winkas” y de los mapuches. Él es un actor formado en el ARCIS y que, además, tiene simpatía con el movimiento mapuche.

¿Te costó mucho dirigir a personas que no tenían formación actoral?

Logré tener diferentes formas de relacionarme: con los actores pagados sucedía que ellos estaban trabajando para mí en ese momento. Con los actores mapuches, ellos actuaban por una convicción y ahí el trato era más horizontal. Los actores profesionales están acostumbrados a lidiar con directores de más edad, están más burocratizados, ya que todo funciona con dinero o sino no actúan y no tienen idea sobre la realidad de las comunidades, por eso tuve que interiorizarlos con el conflicto y que no creyeran que este era un trabajo para una nota simplemente. Este proyecto habla sobre personas que tienen su vida en juego. En el caso de los que representaban a los funcionarios públicos fue más fácil porque existe todo un consenso sobre este tipo de personajes, ya que históricamente las películas policiales o de thriller se han compuesto por seres oscuros de corbata. El desafío era darle cuerpo a los personajes mapuches porque no tenemos referentes del cine sobre ellos o si los hay, son meros personajes terciarios y desde una mirada muy externa, como si fueran bárbaros. Lo peor de todo, es que como el cine de masas construye realidades, siempre cuando se habla sobre “los indígenas” y generalmente sobre las minorías, se hace a través de la mirada externa que tienen los directores, muchas veces contribuyendo a la estigmatización y satanización de ellos.

Sinceramente las mediocres recreaciones de mapuches que hacen los canales de televisión y los directores que son incapaces de rozar el mundo real: me dan asco, sobretodo por que subliminalmente hacen creer al espectador de que “los mapuches son los indígenas de Chile”, ocultando que en verdad ellos están luchando y siempre han luchado por su independencia y soberanía como pueblo.

En cambio lo que hice yo fue totalmente distinto, ya que al ocupar a mapuches reales como personajes y constructores del guión, la legitimidad del corto es incuestionable. Aparte los mapuches en general tienen una afinidad con la oralidad, con el canto y la poesía así que no fue muy difícil guiarlos en la construcción de personajes. De hecho, son más virtuosos que muchos chilenos que conozco.

¿Cómo definirías tu película para el que quiere verla?

“Lautaro, 500 años en guerra”, es un violento y crudo cortometraje que apuñala y desnuda el centro del sistema político, judicial y represivo Chileno. Cuando la prensa oficial oculta y manipula la realidad del conflicto Mapuche, este cortometraje fisura y desgarra las mentiras impuestas sobre lo que ocurre allí.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

BURWA DII EBO - EL VIENTO Y EL AGUA


ulippanama.blogspot.com

El VIENTO Y EL AGUA habla la vida de Machi, un jóven Kuna, que como muchos de su pueblo, tendrá que emprender un viaje de busquedas de sus raíces, las cuales una sociedad mestiza y dominante niega en las más diversas formas. Burwa Dii Ebo, el nombre del film en idioma Kuna, reseña el modo de vida alienado de familias indigenas que no quieren parecer lo que son, buscando la aceptación del imaginario "latino". El tema abre la reflexión sobre la identidad de resistencia en los pueblos originarios y los procesos accidentados por los que corren para reafirmarse como seres humanos, comunidad, familia e individuos.

Burwa Dii Ebo ha recorrido ya el mundo de los festivales cinematográficos, tiene un premio a la mejor película dramática de larga duración y el premio mejor película en lenguaje originario en el “Imagine Native Festival” de Toronto Canadá. En Chile, el “Festival SanFic 5” de Santiago de Chile obtuvo el premio del jurado y el premio Signis a mejor película latinoamericana. Fue selección oficial en el “Sundance Film Festival”.

Obtuvo mención de honor como mejor película de espíritu del caribe en el “Festival de cine de Trinidad y Tobago” y fue invitada especial del “Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano” de la Habana

Ecuador: Comunidades indígenas harán proyectos cinematográficos

andes.info.ec

El centro Intercultural Kinti Wasi de la provincia de Imbabura (Sierra norte) desarrollará el Polo Audiovisual, a través del cual la comunidad indígena de Otavalo conocerá más de cerca el mundo del cine, informó Flor Marina Montalvo, directora de Cultura de Imbabura.

A través del proyecto Polo Audiovisual, el Ministerio de Cultura capacitará a jóvenes residentes en el cantón en bases teóricas y prácticas en el área audiovisual. Los participantes podrán hacer la planificación e investigación de proyectos audiovisuales.

En el área académica los estudiantes podrán conocer los fundamentos de la producción, funciones y responsabilidades de cada uno de los puestos de rodaje, actores, director, ayudante de dirección, script, jefe de producción, cámara, director de arte, entre otros.

Con el polo audiovisual del Kinti Wasi, las autoridades del ramo esperan lograr al menos de uno a tres productos audiovisuales generados por el grupo.

Bolivia: Comunicadores indígenas originarios campesinos se capacitaron en radio y redacción periodística

www.apcbolivia.org

Los días 19 al 21 de diciembre del 2011, en instalaciones de la casa Kolping, de la ciudad de Santa Cruz, al menos 40 comunicadoras y comunicadores indígenas, originarios, campesinos e interculturales de todo el país se capacitaron en manejo informativo en radio y redacción periodística, a fin de fortalecer sus medios comunitarios y mejorar sus habilidades en escritura creativa.

Este encuentro fue realizado en el marco de la puesta en marcha de un Sistema de Comunicación indígena Originario Campesino Intercultural de Bolivia y hacia la consolidación de una Agencia Plurinacional de Comunicación, impulsado por las Organizaciones Nacionales de pueblos indígenas, trabajadores campesinos y comunidades interculturales, mismo que fue denominado “Taller nacional de actualización técnica y coordinación de la Agencia Plurinacional de Comunicación (APC)”.

La actividad fue coordinada entre el Centro de Formación y Realización Cinematográfica (CEFREC), la Coordinadora Audiovisual Indígena Originaria de Bolivia (CAIB), bajo el objetivo de avanzar en el fortalecimiento técnico operativo de comunicadores y comunicadoras involucrados en la Agencia Plurinacional de Comunicación (APC) y mejorar la coordinación de los distintos medios y participantes del proceso.

El Director del CEFREC, Iván Sanjinés, calificó de positivo el encuentro, puesto que se ha logrado iniciar una proyección de trabajo coordinado para la realización de un noticiero radial propio de las organizaciones sociales tanto de tierras bajas como de las altas.

“Queremos que este sea un espacio para que las organizaciones de tierras altas y bajas vayan articulándose con un aporte en comunicación, a fin de reforzar lo que va a ser la consolidación del Estado Plurinacional, de lo que es la Nueva Constitución Política del Estado, enmarcados en el respeto al derecho de los pueblos de todo el país”, sostuvo Sanjinés.

Aclaró que lo que se busca es lograr que los comunicadores y comunicadoras refuercen sus conocimientos en aspectos, como la creación de contenidos propios en su programación, aspectos técnicos y manejo de información, para generar mayores espacios mediáticos de las organizaciones frente a otros medios de comunicación que generalmente no da cobertura a las actividades de los pueblos indígenas y organizaciones campesinas e interculturales.

Por su lado, Rosa Jalja, Coordinadora Nacional de CAIB, aseguró que con estos encuentros los comunicadores y comunicadoras, adquieren nuevas herramientas para realizar sus programas en sus radios comunitarias y tener un mejor manejo de la información, a fin de lograr llegar mejor a su audiencia.

Jalja, señaló que todo lo aprendió en este taller será replicado con los comunicadores que apoyan en sus medios comunitarios, con la finalidad de fortalecer sus conocimientos y se realizará un seguimiento de este trabajo, para que sea aplicado de manera optima en las radios comunitarias.

Durante la realización de este taller se hizo oficialmente la convocatoria del Premio Anaconda 2011 “La imagen de todos los pueblos”, así mismo se proyectó una selección de videos producidos por los comunicadores indígenas, como resultado de la experiencia de intercambio y capacitación desarrollado en el presente año por CEFREC - CAIB y el proyecto Wapikoni Mobile de Canadá.

martes, 27 de diciembre de 2011

Chile: Pre estreno documental "Mapudungun, la voz de la tierra"

www.elcadaverexquisito.com

El Martes 27 de diciembre a las 19.00 hrs en el auditorio Marta Montory de la Universidad San Sebastián / Concepción, se realizara el preestreno del documental "Mapudungun, la voz de la tierra”. Realizado por Imaginaria Audiovisual.

Mapudungun, fue realizado durante los meses de junio y octubre de este año, utilizando como locación Chillan, Lebu, Piedra del Águila y alto Bío Bío, junto a un equipo técnico de 6 personas, financiado por el Fondo Audiovisual 2010.

Mapudungun nace como una obra documental con rasgos experimentales en cuanto a la perspectiva de contemplación que plantea. Un obra realizada desde la naturaleza, instalando a esta como el personaje principal, como el narrador, proponiendo un punto de vista inserto entre las montañas.
Mapudungún se afirma sobre la teoría onomatopéyica de la creación del lenguaje, plantea desde el lenguaje audiovisual como la lengua se genera en la Tierra, que es aquí donde reside la génesis de nuestra civilización, y como dos hombres- pájaros, danzan en ella, se reúnen y hacen una rogativa para continuar su viaje eterno.

Un rescate de los paisajes de la región y de conceptos ancestrales que fundamentan la cosmovisión mapuche son aspectos que integran la construcción de "Mapudungun".
Este documental actualmente se encuentra en proceso de post producción y la instancia de muestra tiene como objetivo, la recepción por parte del público sobre el formato que los realizadores se encuentran trabajando.

Nueva Zelanda: En Aotearoa-Nueva Zelanda recibieron la experiencia de educación y comunicación wayuu

wayuunaikiperiodicoindigena.blogspot.com 

En Aotearoa "la tierra de la larga nube blanca", como es conocida Nueva Zelanda por su nombre en idioma del pueblo maorí fue compartida la experiencia de educación y comunicación del pueblo wayuu, esto en el marco del encuentro de “Medios indígenas, democracia participativa y revitalización del lenguaje en Abya Yala y Aotearoa”

La Universidad de Auckland en Aotearoa (Nueva Zelanda) fue el espacio de encuentro que recibió a políticos, artistas, académicos, escritores, profesionales, comunicadores indígenas y activistas de la comunidad.

Por identificar el idioma wayuunaiki a un pueblo que se encuentra en dos países y que tienen diferentes historias Nación-Estados, David Hernández Palmar, comunicador wayuu, activista y productor audiovisual de Venezuela, compartió con el pueblo maorí las iniciativas de su comunidad en aras de la protección del wayuunaiki, territorio y agua, a través, de la formación y educación, la comunicación y la acción política.

Palmar, reiteró que “los medios de comunicación son una herramienta de trabajo para la participación (autonomía-autodeterminación) en la creación de justicia social, defensa de los derechos de los pueblos y de su gente”.

Palmar dirigió el taller de investigación “Pueblos indígenas, democracia participativa y los nuevos medios” Leonie Pihama (Māori), Robert Pouwhare (Māori), Phoebe Fletcher y Mayra Gomez (aymara) también participaron en este espacio.

Lehman participante del encuentro afirmó que una de las ideas más importantes que Palmar introdujo fue “cuando algunas de las autoridades tradicionales wayuu problematizaron sobre la palabra democracia diciendo que democracia es justicia, y si no hay justicia entonces no hay democracia lo cual encaminó que la democracia participativa debería tener dentro de su marco a los derechos de los pueblos indígenas y las maneras en que la ciudadanía eran definidas.

“La visita de Palmar, fue productiva y muy significativa, durante las actividades hemos aprendido de muchas similitudes paraleleas entre el pueblo wayuu y Māori expresó Joe Te Rito participante del encuentro.

Argentina: "Las raíces de la tierra", un libro de fotografía sobre la cultura mapuche

www.pagina12.com.ar

El trabajo reúne más de 140 fotografías tomadas por los integrantes de la comunidad de Lago Rosario, a partir de un taller propuesto por Verónica Mastrosimone y Esteban Widnicky.

La historia está depositada de manera indeleble en las grietas de la piel de María Cheuquehuala. Esa anciana sabia tal vez hurgó en sus sentimientos divergentes, en esos cajones desordenados por el tiempo, cuando empezó a tomar fotos del mundo que la rodea con su cámara-lata. El espíritu de los pueblos se nutre de su raíz. El maestro de María le pegaba si ella hablaba en mapudungun. Le quería extirpar su tesoro más preciado, volverla un objeto mudo, cancelar toda noción de pasado y presente. A la comunidad mapuche de Lago Rosario (Chubut) le picó la curiosidad por plasmar imágenes. Dos apasionados de los viajes y la fotografía, los fotógrafos Verónica Mastrosimone y Esteban Widnicky, se instalaron durante tres meses para jugar al juego que más les gusta: enseñar a sacar fotos. En el vestuario del salón de actos de la escuela montaron un laboratorio, armaron cien cámaras estenopeicas –construidas con latas y cajas–, y chicos y grandes a la par se lanzaron, atentos a las variaciones de la luz y a las estampidas del viento, a capturar instantes de la intimidad más desnuda del paisaje, de los rostros, de los objetos, de las tradiciones y las costumbres que retrataron. Un pueblo mapuche. Los ojos de la tierra, que reúne más de 140 fotografías tomadas por los integrantes de la comunidad de Lago Rosario, es un documento que atesora las entrañas de una identidad. El libro, prologado por Osvaldo Bayer, se presenta hoy a las 19.30 en la Casa Nacional del Bicentenario (Riobamba 985), con entrada libre y gratuita.

“No necesitaron otra cosa que fijar la imagen de lo que es auténtico, de lo que vive allí, donde habitan esos pueblos desde hace siglos y que guardan su naturaleza, cantan, bailan y están –señala Bayer–. No quieren ser, quieren estar. Saben que han llegado a la tierra para participar con ella de la vida y luego dejarla tal cual es para los que vienen. Y estas fotos ‘naturales’ nos dicen tal cual son a través de sus imágenes.” Si los sueños siempre “nos revelan las cosas”, como se lee en el epígrafe de una de las fotos del libro, Los ojos de la tierra sería un compendio onírico documentado de los 48 fotógrafos que participaron del taller. Ahí están el modo de ser y sentir, a flor de piel, de Zulma Fritz, Facundo Ledesma, Elbia Clafú, Yamila Carrasco, Nancy Melillanca, Fabián Carrizo, Elcira Cayecul, Matías Millaguala y Cristian Ayllapan, entre otros y otras. “Se puede atravesar el viento helado y registrar para siempre el paisaje amplio por donde recorrieron aquellos que lucharon por sus tierras”, plantean en el epílogo Mastrosimone y Widnicky, dos fotógrafos que con el proyecto Raíces vienen encendiendo luces a lo largo y ancho del monte formoseño o la estepa patagónica, desde que arrancaron en 2005 con el primer taller fotográfico en la comunidad toba de San Carlos (Formosa). De esta experiencia de expandir el universo de la fotografía como medio de expresión a quienes nunca han tenido acceso a esta potente herramienta surgió Un pueblo toba. Lo que narran sus ojos. Las ventas del libro se destinaron a levantar una sala de primeros auxilios para la comunidad toba de San Carlos.

Abdicar de los artificios de los sistemas ópticos para volver a los orígenes. De eso se trata la estenopeica, aquella fotografía que se formaliza sólo con un orificio en una cámara oscura y un papel sensible. “Pudimos armar más de cien cámaras con muchas latas de leche y galletitas –dice Mastrosimone a Página/12–. Comprar cámaras digitales hubiera sido más costoso; pero además, como fotógrafa, cuando se saca con rollo o con estenopeica se decide exactamente qué querés fotografiar. No se sacan diez fotos a la vez. El instante que capturás es ese instante preciso.” Los 48 fotógrafos de la comunidad se armaron de paciencia. No sólo tuvieron que calibrar la mirada para desentrañar la cuestión de la luz. No se puede despachar con una apresurada descalificación al viento patagónico; pero muchos comprendieron súbitamente que era el aguafiestas del juego. Si una ráfaga movía la lata, la toma se arruinaba. “La estenopeica es una lata que tiene un orificio, por donde entra la luz, y un papel foto sensible –describe la fotógrafa–. Como todo lo que vemos proyecta luz, algunos de esos rayos pasan por ese agujerito y se imprimen en el papel. Lo que se imprime es un negativo; después ponemos el negativo sobre otro papel virgen y le proyectamos luz y se hace el positivo. Hay estenopeicas que llevan rollos, pero las que usamos nosotros son más rústicas aún. Podemos reciclar lo que tenemos y la física nos permite hacer fotos con latas o con cajas. Sólo hay que intentarlo. Y realmente se puede.”

La memoria narrativa respira en cada una de las fotos; habla el kultrun, instrumento sagrado que acompaña al tayil (canto sagrado), y los rostros invocan o cantan con las manos y las miradas orientadas hacia el cielo, un horizonte creador en el que se componen sus vidas como gotas de agua en un mar infinito. Bayer apunta a la médula de una belleza que impresiona. “Las imágenes son sabias, así sin proponérselo. Nos están diciendo: la vida de estos seres de siempre es así, el ritmo de lo natural, sin ruidos de motores, sin sirenas de alerta, sin medidores de tierras para dales un valor monetario.” Y habrá que celebrar que alguna vez haya existido Lalün Kushe –araña anciana– que, según cuentan las abuelas de la comunidad mapuche, les enseñó a las mujeres a hilar y a tejer. Caballos, lagos, telares, el frente de una casa sencilla, niños con el eco de sus risas resonando en el aire o ramas de árboles que danzan componen la armoniosa melodía de un eterno presente.

Qué aspectos de la identidad mapuche estallaron en múltiples significados, como una serie de círculos concéntricos que revelan luces y sombras de uno de los pueblos originarios de nuestro territorio. Mastrosimone subraya que muchas comunidades están “devastadas”. “A María, cuando iba a la escuela, el maestro le pegaba si hablaba en mapudungun –recuerda la fotógrafa–. Ahí empezaron a perder la lengua; y sabemos que si se pierde la lengua se pierde la cultura. Cuando se juntaron a charlar sobre qué querían fotografiar, cómo mostrar un paisaje o una ceremonia, reflotaron muchas de las historias de su cultura. La experiencia del taller les sirvió para reavivar la identidad.” La vida puede desplegarse desde otra perspectiva en los pocos segundos que median entre abrir y cerrar los ojos. Tantas imágenes y relatos circularon que ahora necesitan crear el Museo de la Comunidad de Lago Rosario, que albergará el primer Archivo Fotográfico Aborigen. El dinero que se recaude con la venta de Un pueblo mapuche. Los ojos de la tierra se utilizará para la construcción de este museo. Volver a las raíces desde la fotografía. Recordar para no volver a olvidar. Enhebrar historias y culturas con el presente. Este viaje continuará.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Perú: Presentan documental “Voces del Páramo” sobre el oro y el agua en Piura

servindi.org 

“Voces del Páramo” Saberes y memorias, conflictos y esperanzas en las montañas donde nace el agua, es una producción del Instituto de Montaña (Proyecto Páramo Andino), y Producciones Huarinqa, bajo la dirección de Raúl Zevallos Ortiz, cineasta y antropólogo visual.

En el relato bíblico, Caín representa el inicio de la civilización moderna (sus descendientes construyen ciudades y se especializan en el desarrollo de herramientas y tecnología). Los rasgos de envidia, ambición desmedida y violencia que se atribuyen a Caín, el asesino de su hermano Abel, son también característicos de esa máquina monstruosa que ha llegado a ser la civilización occidental, destructora de pueblos indefensos y consumidora voraz de todos los bienes del mundo.

Las visiones contrapuestas que representan ambos personajes, Caín y Abel, vuelven a enfrentarse en la actualidad, a través de los conflictos relacionados con el uso del agua y los recursos naturales, que han pasado a convertirse en noticias cotidianas. Uno de los escenarios de esta confrontación, es la sierra norte del Perú, donde la cordillera cambia de curso, y donde se encuentra la esquina occidental de los Andes, cuyas montañas albergan un magnífico sistema de páramos y lagunas que son las principales fuentes de agua de la región.

Entre los proyectos mineros transnacionales y las comunidades campesinas, se han producido diversas escaramuzas que expresan la oposición entre dos sistemas de valores y modelos de vida: por un lado, el modelo consumista y mercantil del capitalismo, que pretende llevar al último extremo su proceso de acumulación, para devorar la geografía regional, arrasar y engullir las montañas donde nace el agua, y poder chupar el mineral que requiere su economía depredadora, dejando luego el bagazo inservible a las comunidades locales.

En la otra orilla se encuentra el modelo del Buen Vivir, apoyado en el paradigma de “alcanzar a la naturaleza sin hacerle daño”, propio de las antiguas tradiciones locales. En esta lucha, los gobiernos regionales y nacionales y la mayor parte de medios de comunicación, han tomado partido por las empresas mineras, atrapados por la ilusión de algunos óbolos, impuestos y regalías, que apenas durarían unos pocos años. El modelo consumista hace uso de su poder material, mediante el capital y la fuerza de las armas o de las leyes hechas a su medida. Sin embargo, la matriz andina local, pese a su aparente humildad, guarda una riqueza moral y simbólica que podría contrarrestar las artimañas de su ocasional adversario.

Voces del Páramo es una película documental que recoge las voces e imágenes de los diversos protagonistas en las contiendas por el oro o el agua en la sierra de Piura, entre los años 2005 a 2011. El documental contiene testimonios de poblaciones vinculadas a zonas de páramo en Yanta, Samanga, San Juan, Totora y Curilcas (Ayavaca y Pacaipampa); se complementa con algunos registros en la ciudad de Londres (Inglaterra), y con material de archivo.

México: Piden abrir debate sobre televisoras comunitarias en México

www.proceso.com.mx 

El fundador de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), José Ignacio López Vigil, consideró que “ya es hora de hablar de televisoras comunitarias que estén en manos de las comunidades”.

Después de impartir el taller Guelaguetza radial y presentar la conferencia magistral El papel de los medios de comunicación para fortalecer el tejido social, destacó que mientras en América Latina los países se están democratizando en la materia, en México persiste el poder de los monopolios.

Como ejemplo de esa democratización, el experto destacó los casos de “Argentina, donde se acabó con el monopolio del Clarín, que se parece tanto a Televisa”; de Uruguay o de Bolivia, donde se han aprobado leyes de telecomunicaciones donde se autoriza 33% al sector público, otro 33% al privado y 34 % a movimientos sociales, indígenas o sociedad civil.

Sin embargo, dijo, “en México hay un par de grupos (Televisa y TV Azteca) que se han creído que el espectro radioeléctrico es de ellos, lo peor es que se lo creyeron y lo ejercen, lo monopolizan y acaparan y todavía tienen la insolencia de meter la ley Televisa”.

El director de Radialistas Apasionadas y Apasionados en Quito, Ecuador, hizo hincapié en que “hay que pelear” por una ley de telecomunicaciones que no sea discriminatoria, donde se respeten los derechos de los mexicanos.

El autor del libro Las mil y una noches de Radio Venceremos y del Manual urgente de Radialistas Apasionadas y Apasionados, destacó que “el derecho a la comunicación es un derecho humano, no es una concesión del Estado”.

De ahí que instó a los radialistas que han salido con o sin permiso de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) a continuar operando para “romper con esa ley discriminatoria”.

El comunicador de origen cubano y residente en Ecuador destacó que “no hay país en América Latina donde no surjan radios comunitarias, y México no es la excepción, donde se habla de 40 u 80, ojalá hubiera 800 y aprendieran a trabajar en red, pues ese día romperán con el monopolio”.

Argentina: Jóvenes comunicadores del Chaco conforman la organización “Marandú Añete”

ea.com.py

El colectivo está conformado por 15 comunidades del Bajo Chaco.

Después de un proceso de dos años, y con el objetivo de profundizar la comunicación indígena en las comunidades del Bajo Chaco, jóvenes comunicadores y comunicadoras de 15 comunidades de los pueblos angaite, sanapaná y enlhet norte, han conformado el “Grupo Indígena Marandu Añete”. Fue durante un encuentro que tuvieron durante 3 días en la localidad de Río Verde, durante 2 días y que culminó el jueves 15 pasado.

El Grupo indígena se conforma de los y las comunicadores y comunicadoras que estuvieron participando del proceso formativo integral iniciado en 2010, desde las organizaciones CIGI, Teko Joayhu Pora Rekávo y Pro Comunidades Indígenas. Sin embargo, con la definición estratégica de sus objetivos y actividades, han decidido conformarse en una organización independiente.

La apuesta por la comunicación indígena se enmarca en un contexto de revalorización importante de la comunicación originaria, con el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, proceso que se viene desarrollando de formas muy diversas en nuestro país y todo el continente, en un contexto amplio donde la preparación de hombres y mujeres en materia de la comunicación desde una perspectiva de desarrollo integral con derecho, contribuye con la mayor pertinencia y realidad en lo referente a argumentaciones y auto-representaciones sólidas y legítimas de los propios Pueblos Indígenas.

En ese sentido, comunicadores y comunicadoreas señalaron que este proceso incidirá en la constitución de procesos de comunicación indígena en el terreno audiovisual, que apoyarán efectivamente un mayor uso de la comunicación audiovisual en los procesos internos de desarrollo, fomentando el diálogo, reflexión y participación en sus organizaciones en la definición de su propia visión del desarrollo.

Hay que destacar que la comunicación radial y audiovisual es la que más se ajusta a las realidades de las comunidades y organizaciones por su tradición ágrafa. En la actualidad, el desarrollo de las nuevas tecnologías y de los medios audiovisuales cobra una importancia gravitante en los procesos de los Pueblos Indígenas, porque se constituyen como instrumentos educativos, informativos y de reflexión hacia la generación de propuestas.