www.eluniversal.com.mx
En las comunidades indígenas y campesinas chiapanecas la radio es el único vínculo para la educación, la información y la difusión de las costumbres, las tradiciones y la cultura.
Radiodifusoras tradicionales y de arraigo popular de Chiapas concluyen el año integrándose al sistema de frecuencia modulada, como alternativa plural y de vanguardia tecnológica, acordada entre el gobierno federal y empresarios concesionarios del país.
La función radiofónica de los últimos 60 años ha sido fundamental en el desarrollo de Chiapas, en medio de la dispersión geográfica, la pobreza extrema y la marginación de sus 122 municipios.
En las comunidades indígenas y campesinas chiapanecas la radio es el único vínculo para la educación, la información y la difusión de las costumbres, las tradiciones y la cultura. Es también parte fundamental en las estrategias de protección civil y alerta comunitaria como ocurrió en 2005 con el huracán Stan, que devastó 41 municipios de diferentes regiones.
Al igual que en la región Juan de Grijalva, donde 2 años después la caída del cerro La Pera destruyó a esa comunidad de origen zoque, con saldo de 26 lugareños muertos y el taponamiento del cauce del río Grijalva.
Gabriel Rivera Avelar, gerente regional del grupo Radiorama-Chiapas, aseguró que la incorporación al llamado sistema "combo" y la innovación tecnológica que conlleva, fortalece la comunicación radiofónica y la labor social y comunitaria, fundamentales en esta entidad federativa por su condición de frontera sur y la interculturalidad que significa el permanente proceso de acercamientos con países del área centroamericana.
La radiodifusión es un patrimonio que se enriquece con la aportación de cada uno de los sectores de la sociedad y la radiodifusión como puente de entendimiento para la paz, la convivencia, la identidad y la suma de valores humanos, abundó el directivo chiapaneco.
"En Chiapas, que es un oasis de tranquilidad, trabajo, productividad y cultura, nos afanamos a diario con mensajes a favor de la familia, la educación, las buenas costumbres, la tradición y la armonía de la colectividad", enfatizó.
Entrevistado, Rivera Avelar destacó el rol de los medios de comunicación electrónicos en esta región del país, como generadores de unidad y compromiso social en períodos inciertos y difíciles.
La cadena Radiorama es el grupo más grande en expansión en el territorio estatal, con 11 emisoras; a nivel nacional opera con más de 400 estaciones.
En Chiapas transmiten además de la radio comercial, las emisoras gubernamentales, culturales y comunitarios para pueblos emblemáticos como el tzotzil, tzelta, tojolabal, chol y zoque.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Argentina: Se presentó la Coordinadora Audiovisual Indígena de Argentina
El equipo de comunicadores de los pueblos originarios presentó la Coordinadora Audiovisual Indígena de la Argentina (C.A.I.A), "en el pleno ejercicio del derecho a la Comunicación con Identidad en el marco de la ley 26.522".
En el lanzamiento, Juan Chico, presidente de la coordinadora de comunicación audiovisual indígena dijo que la presentación del organismo, "es un motivo de orgullo y celebración" y agregó, "la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual está haciendo un gran aporte a la visibilización que viven nuestros pueblos"
Por su parte, Matías Melillán, representante de los pueblos originarios en el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, aseguró que a partir de la Ley de Servicios Audiovisuales, "pudimos desarrollar talleres apuntados a la formación política de los jóvenes indígenas".
México: Radio Xiranhua regresa al aire
www.proceso.com.mx
Después de tres años de estar fuera del aire, debido a la persecución de la que fue víctima por parte de la Procuraduría General de la República (PGR), Radio Xiranhua Kuskua Internacional (Canto de Raíces) anunció que retomó sus emisiones desde próximo jueves 22.
De acuerdo con el colectivo Xiranhua Comunicaciones, con la reapertura de la emisora se dará continuidad a la difusión de las formas y normas de vida comunitaria, basadas en las raíces culturales y el pensamiento del pueblo purépecha.
Al proyecto de comunicación indígena, que surgió en 1997 en esta comunidad del municipio de Uruapan, se sumaron organizaciones de migrantes que radican en Estados Unidos, entre ellas Organización Orgullo P’urhepecha de Washington y Comunidad Virtual P’urhepecha de Kentucky.
Además, hizo alianza con pueblos originarios de las Américas (norte, centro y sur) asociados en la agrupación Indigenous Commission for Communications Technologies in the Americas (Comisión Indígena para Tecnologías de Comunicaciones en las Américas), con sede en Ottawa, Canadá.
La reapertura de la radio Xiranhua Kuskua Internacional (Canto de Raíces) se da después de haber salido del aire por tres años, aunque en la frecuencia modulada (105.5 FM) continuó operando en la radiodifusora matriz: San Lorenzo Narheni, municipio de Uruapan; Jarácuaro, municipio de Pátzcuaro, y Conguripo, municipio de Angamacutiro.
El pasado 4 de marzo, la PGR citó al director de Xiranhua Comunicaciones, Pedro Victoriano Cruz, a rendir su declaración para integrar la averiguación AP/0058/UEIDAPLE/LE/2/2011, por una presunta violación a la Ley de Bienes Nacionales, de acuerdo con la denuncia interpuesta por el departamento jurídico de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).
Al respecto, el director de la radiodifusora –que ha recibido premios y reconocimientos a nivel regional, nacional e internacional– señaló que como colectivo Xiranhua Comunicaciones hicieron saber al gobierno federal “nuestra reprobación categórica del golpe a la libertad de expresión y a nuestro derecho constitucional que establece que los pueblos indígenas tienen derecho a crear, operar y administrar sus propios medios de comunicación”.
Ello ocurrió así, dijo, ante el desmantelamiento perpetrado por la Policía Federal “a las radios hermanas de Ocumicho (89.1 FM) y San Nuevo (104.4 FM)”, ocurrido en febrero de 2009.
Añadió:
“Como colectivo Xiranhua Comunicaciones, queremos dejar en claro que las acciones de salvaguarda de nuestra cultura que hemos emprendido para defender el derecho a la comunicación y la libre expresión que nos asiste como miembros de pueblos originarios, no están fuera de Ley. Nos cobijamos en los derechos fundamentales e instrumentos jurídicos internacionales”.
Además, advirtió que con la reapertura “seguiremos informado, pero ahora de manera global, en comunicación con otros pueblos indígenas de las Américas”.
Para formalizar la reapertura de la emisora, el jueves 22, de 17:00 a 19:00 horas, se realizó un programa especial con los conductores Lourdes Chuela, Martín Equihua y Pedro Victoriano Cruz.
Después de tres años de estar fuera del aire, debido a la persecución de la que fue víctima por parte de la Procuraduría General de la República (PGR), Radio Xiranhua Kuskua Internacional (Canto de Raíces) anunció que retomó sus emisiones desde próximo jueves 22.
De acuerdo con el colectivo Xiranhua Comunicaciones, con la reapertura de la emisora se dará continuidad a la difusión de las formas y normas de vida comunitaria, basadas en las raíces culturales y el pensamiento del pueblo purépecha.
Al proyecto de comunicación indígena, que surgió en 1997 en esta comunidad del municipio de Uruapan, se sumaron organizaciones de migrantes que radican en Estados Unidos, entre ellas Organización Orgullo P’urhepecha de Washington y Comunidad Virtual P’urhepecha de Kentucky.
Además, hizo alianza con pueblos originarios de las Américas (norte, centro y sur) asociados en la agrupación Indigenous Commission for Communications Technologies in the Americas (Comisión Indígena para Tecnologías de Comunicaciones en las Américas), con sede en Ottawa, Canadá.
La reapertura de la radio Xiranhua Kuskua Internacional (Canto de Raíces) se da después de haber salido del aire por tres años, aunque en la frecuencia modulada (105.5 FM) continuó operando en la radiodifusora matriz: San Lorenzo Narheni, municipio de Uruapan; Jarácuaro, municipio de Pátzcuaro, y Conguripo, municipio de Angamacutiro.
El pasado 4 de marzo, la PGR citó al director de Xiranhua Comunicaciones, Pedro Victoriano Cruz, a rendir su declaración para integrar la averiguación AP/0058/UEIDAPLE/LE/2/2011, por una presunta violación a la Ley de Bienes Nacionales, de acuerdo con la denuncia interpuesta por el departamento jurídico de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).
Al respecto, el director de la radiodifusora –que ha recibido premios y reconocimientos a nivel regional, nacional e internacional– señaló que como colectivo Xiranhua Comunicaciones hicieron saber al gobierno federal “nuestra reprobación categórica del golpe a la libertad de expresión y a nuestro derecho constitucional que establece que los pueblos indígenas tienen derecho a crear, operar y administrar sus propios medios de comunicación”.
Ello ocurrió así, dijo, ante el desmantelamiento perpetrado por la Policía Federal “a las radios hermanas de Ocumicho (89.1 FM) y San Nuevo (104.4 FM)”, ocurrido en febrero de 2009.
Añadió:
“Como colectivo Xiranhua Comunicaciones, queremos dejar en claro que las acciones de salvaguarda de nuestra cultura que hemos emprendido para defender el derecho a la comunicación y la libre expresión que nos asiste como miembros de pueblos originarios, no están fuera de Ley. Nos cobijamos en los derechos fundamentales e instrumentos jurídicos internacionales”.
Además, advirtió que con la reapertura “seguiremos informado, pero ahora de manera global, en comunicación con otros pueblos indígenas de las Américas”.
Para formalizar la reapertura de la emisora, el jueves 22, de 17:00 a 19:00 horas, se realizó un programa especial con los conductores Lourdes Chuela, Martín Equihua y Pedro Victoriano Cruz.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Peru: La Amazonía peruana en el cine
www.cinencuentro.com
Ahora que la Amazonía ha sido elegida como una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo, tenemos la excusa perfecta para darle una mirada a esta región nuestra que agrupa bosques, ríos y gentes de distintas razas y costumbres. Una mirada a través del cine peruano, que le ha dedicado una importante cantidad y calidad de películas a lo largo de los años. Aquí mencionaremos solo algunas, las que siempre recordamos, y las que creemos merecen destacarse en una ocasión como esta.
Como solemos hacer, esta selección es forzosamente subjetiva y de ninguna forma definitiva. Esperamos sus aportes y comentarios. Comenzamos con Antonio Wong Rengifo uno de los pioneros de la cinematografía amazónica, y su película Bajo el sol de Loreto (1936): “considerada un hito cinematográfico, porque es la primera película en colores de formato largo hecha en la amazonía peruana. El filme fue rodado desde el año 1935, en las entonces polvorientas y angostas arterias de Iquitos, así como en parajes naturales de selva, específicamente en el río Napo, y tenía un argumento y personajes netamente amazónicos, ambientada en la época del caucho y con recreación de época”.
Unos años antes se realizó el que probablemente sea el registro fílmico más antiguo que existe sobre la amazonía, se trata de un documental de 1929, que muestra una excursión en automóvil a la selva central filmada por Guillermo Garland Higginson, incluyendo imágenes de una familia asháninka. Lamentablemente dicha sección del documental se encontró en descomposición y no ha podido siquiera ser examinada por los restauradores del Archivo Peruano de Imagen y Sonido.
Seguimos con Armando Robles Godoy, y En la selva no hay estrellas (1967), reencontrada y reestrenada en Lima en marzo del 2007, en el Cinematógrafo de Barranco. “Un ambicioso hombre roba el oro recolectado por una tribu amazónica, pero su huida será el comienzo de un viaje de reconocimiento de su propia vida y una lucha por su supervivencia en medio de la tupida selva”.
Otra película del maestro Robles es La muralla verde (1970) considerada por varios críticos locales como la mejor película peruana de todos los tiempos. “La historia se ubica en los años de la república previos a la dictadura militar cuando se lleva a cabo la campaña de colonización de la selva. Un hombre (Julio Alemán) y su familia lo dejan todo por esta aventura que muchos penosos y desesperantes tramites les han costado”. Veamos la secuencia final:
continuara...
Ahora que la Amazonía ha sido elegida como una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo, tenemos la excusa perfecta para darle una mirada a esta región nuestra que agrupa bosques, ríos y gentes de distintas razas y costumbres. Una mirada a través del cine peruano, que le ha dedicado una importante cantidad y calidad de películas a lo largo de los años. Aquí mencionaremos solo algunas, las que siempre recordamos, y las que creemos merecen destacarse en una ocasión como esta.
Como solemos hacer, esta selección es forzosamente subjetiva y de ninguna forma definitiva. Esperamos sus aportes y comentarios. Comenzamos con Antonio Wong Rengifo uno de los pioneros de la cinematografía amazónica, y su película Bajo el sol de Loreto (1936): “considerada un hito cinematográfico, porque es la primera película en colores de formato largo hecha en la amazonía peruana. El filme fue rodado desde el año 1935, en las entonces polvorientas y angostas arterias de Iquitos, así como en parajes naturales de selva, específicamente en el río Napo, y tenía un argumento y personajes netamente amazónicos, ambientada en la época del caucho y con recreación de época”.
Unos años antes se realizó el que probablemente sea el registro fílmico más antiguo que existe sobre la amazonía, se trata de un documental de 1929, que muestra una excursión en automóvil a la selva central filmada por Guillermo Garland Higginson, incluyendo imágenes de una familia asháninka. Lamentablemente dicha sección del documental se encontró en descomposición y no ha podido siquiera ser examinada por los restauradores del Archivo Peruano de Imagen y Sonido.
Seguimos con Armando Robles Godoy, y En la selva no hay estrellas (1967), reencontrada y reestrenada en Lima en marzo del 2007, en el Cinematógrafo de Barranco. “Un ambicioso hombre roba el oro recolectado por una tribu amazónica, pero su huida será el comienzo de un viaje de reconocimiento de su propia vida y una lucha por su supervivencia en medio de la tupida selva”.
Otra película del maestro Robles es La muralla verde (1970) considerada por varios críticos locales como la mejor película peruana de todos los tiempos. “La historia se ubica en los años de la república previos a la dictadura militar cuando se lleva a cabo la campaña de colonización de la selva. Un hombre (Julio Alemán) y su familia lo dejan todo por esta aventura que muchos penosos y desesperantes tramites les han costado”. Veamos la secuencia final:
continuara...
miércoles, 21 de diciembre de 2011
martes, 20 de diciembre de 2011
Paillán y la cosmovisión del cine indígena
elcinceldeamado.blogspot.com
Por Raúl Ortiz - Mory
Foto: Dieter Castañeda
El contraste que encierra Jeannette Paillán es atractivo: lleva una trapelacucha, adorno pectoral tradicional que utilizan las mujeres mapuches, algo parecido al accesorio de una princesa nativa, y una tablet de última generación que manipula con entusiasmo desmedido y por la que desliza sus dedos con armonía. Lo ancestral en conjunción con lo modernidad. La inevitable conexión de la comunidad al ciberespacio en tiempos de la globalización más salvaje. Paillán siempre sonríe, hasta cuando enfila su artillería contra los medios que, como dice ella, muestran de manera errónea la realidad indígena seducidos por extraños intereses.
En una amplia sala de la sede central de la Comunidad Andina de Naciones, en Lima, se hizo el lanzamiento oficial del premio Anaconda, un reconocimiento al cine indígena y afro de la Amazonía latinoamericana y el Caribe, que tiene entre su jurado a Paillán, realizadora mapuche pionera del cine indigenista. Quien también es presidenta de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas – CLACPI, es referente natural del documental de denuncia en Chile. Con ella conversamos sobre cómo el cine llega a más espacios y, a la vez, sirve de instrumento para reflejar realidades completamente ajenas a las sociedades occidentalizadas.
¿Cómo se entiende el concepto de un cine indígena?
Es la misma pregunta que yo me hago. Creo que antes de hablar de un cine indígena tendríamos que referirnos a un proceso para alcanzar esa denominación. Si tendríamos que hablar de elementos estéticos o algunas características diferenciadas debería decir que estamos en construcción. Sobre todo porque lo indígena no es homogéneo. Cuando hablamos de lo indígena no podemos decir que se trata de una sola cultura. No podemos decir que un indígena de México es igual a uno de la Patagonia, o de la Amazonía, o de los Andes, no todos son iguales. Y en el cine sucede algo parecido. Hay experiencias muy interesantes en Bolivia y en Brasil donde existe un trabajo de mayor avance y experiencia. Como CLAPCI nos interesa, y estamos trabajando en ello, para que a través de la tecnología, en este caso el video, rescate y visualice aspectos de la vida indígena que habitualmente los medios de comunicación no muestran y cuando lo hacen se muestra de una manera que no quisiéramos.
Quizá el tema del tratamiento visual no ha sido algo que haya preocupado demasiado a las producciones indígenas en comparación al contenido. En la mayoría de los casos se suele asociar estas producciones a temas de protesta o denuncia ¿Crees que es así?
Creo que tiene que ver con las cosas que nos suceden. Cada realizador, más allá de que sea indígena o no, trabaja sobre lo que sabe y conoce. Un documental, que es el género más usado en el cine indígena, recoge las experiencias y los problemas que vive una comunidad porque quiere mostrar la realidad tal cual. Para cumplir ese objetivo, el cine también es un buen medio. Si bien la realidad de los pueblos indígenas es bastante dura, las protestas o las denuncias no son los únicos temas que preocupan a los indígenas. También tenemos el aspecto religioso o sagrado que centra una de las características vitales de nuestros pueblos. Y aquí hay una distorsión desde la mirada de las personas que no son indígenas. Estas personas perciben lo indígena como algo chamánico, es como si estuvieran buscando que siempre sea así, cuando en realidad se trata de una visión distinta del mundo. Se ha creado un esteriotipo.
Es que los no indígenas lo aprecian con una mirada más cercana al tipo de vida occidental, ignoran su cosmovisión
Claro, es una idea que se tiene desde pequeños respecto a lo que es el mundo indígena. Se piensa que siempre será algo exótico porque nos basamos en las experiencias de las personas extranjeras, de Estados Unidos o Europa, que han fotografiado o grabado la vida de los indígenas desde otra perspectiva y esa es la idea que se ha transmitido en los medios de comunicación. Por ejemplo, en las décadas de los setenta u ochenta del siglo pasado se hablada del tema amazónico desde el punto de vista de su medicina o de las comunidades no contactadas, como algo exótico. Desde los noventas se empieza a ver a las comunidades indígenas, sobre todo latinoamericanas, en el marco de un proceso reivindicativo a través de los derechos de los pueblos indígenas.
¿Crees que los grandes medios de comunicación les han hecho mala promoción a las comunidades indígenas al mostrarlas de forma pintoresca y no entender la esencia de su cultura?
No es casualidad, creo que hay grandes intereses detrás de todo. A ellos les interesa que la sociedad en general tenga una mirada particular de lo indígena. En el caso mapuche, que es una realidad más cercana para mí, lo que le interesa mostrar a los medios de comunicación y a la prensa en general es que somos un pueblo conflictivo que quema camiones y que se resiste a cualquier tipo de alternativa que lleve progreso y adelanto. Eso es lo que venden los medios y lo que hacen creer a la opinión pública.
¿Qué impresión tienen los pobladores indígenas sobre el cine como una herramienta para darse a conocer?
Para las comunidades representa una especie de gran aire, una oportunidad de difundir algo distinto a lo que normalmente se presenta. Por el otro lado, al poblador indígena le interesa ver más producciones cinematográficas, quiere saber cómo es el mundo más allá de sus zonas y si existen similitudes con sus propias preocupaciones, por ejemplo con los problemas de tierras. Algo que se parezca mucho a la realidad que ellos viven.
Tus producciones han sido catalogadas de polémicas y confrontadoras ¿Qué te motiva a seguir adelante como realizadora de documentales de denuncia?
Lo mejor que le puede pasar a uno es hacer lo que le gusta. Yo me metí en un área poco común que ahora desde el CLAPCI se ha convertido en necesidad. El hecho de poder vincularme con otras realidades me hace sentir que todavía estoy en deuda. Para mí es una necesidad. Yo veo mis trabajos pasados y siento que ya no quiero hacer lo mismo. Creo que debo decir lo mismo pero de una manera diferente y el cine me ofrece esa oportunidad.
¿Crees que la ficción podría mostrar una cara nueva de la realidad indígena?
No creo que la ficción sea la única alternativa. El documental de temática indígena, tan fuerte como lo conocemos en América Latina, para un creador tiene su época y su tiempo. Hoy la dinámica es otra. Tenemos que dejar de hablar para nosotros mismos, tenemos que llegar a un público más amplio.
¿Tiene que ver con la maduración del creador?
Sin duda. Como te digo, creo que debemos llegar a otros, a los que no están convencidos, pero para eso hay que prepararnos. No solo podemos decirlo por medio de la ficción, también está la animación o lo experimental. Hoy no hay un estándar de género o formato, los temas indígenas se pueden expresar de muchas maneras. Debemos llegar a ese público que cuando ve una producción indígena está pensando en que verá una producción mala por su sonido o su imagen o que verá un tipo de cine etnográfico.
Dentro de la industria chilena, ¿cómo está visto el cine indígena?
Creo que habría que preguntarnos si existe una industria chilena (risas) o latinoamericana. Todavía hay mucho por hacer.
Por Raúl Ortiz - Mory
Foto: Dieter Castañeda
El contraste que encierra Jeannette Paillán es atractivo: lleva una trapelacucha, adorno pectoral tradicional que utilizan las mujeres mapuches, algo parecido al accesorio de una princesa nativa, y una tablet de última generación que manipula con entusiasmo desmedido y por la que desliza sus dedos con armonía. Lo ancestral en conjunción con lo modernidad. La inevitable conexión de la comunidad al ciberespacio en tiempos de la globalización más salvaje. Paillán siempre sonríe, hasta cuando enfila su artillería contra los medios que, como dice ella, muestran de manera errónea la realidad indígena seducidos por extraños intereses.
En una amplia sala de la sede central de la Comunidad Andina de Naciones, en Lima, se hizo el lanzamiento oficial del premio Anaconda, un reconocimiento al cine indígena y afro de la Amazonía latinoamericana y el Caribe, que tiene entre su jurado a Paillán, realizadora mapuche pionera del cine indigenista. Quien también es presidenta de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas – CLACPI, es referente natural del documental de denuncia en Chile. Con ella conversamos sobre cómo el cine llega a más espacios y, a la vez, sirve de instrumento para reflejar realidades completamente ajenas a las sociedades occidentalizadas.
¿Cómo se entiende el concepto de un cine indígena?
Es la misma pregunta que yo me hago. Creo que antes de hablar de un cine indígena tendríamos que referirnos a un proceso para alcanzar esa denominación. Si tendríamos que hablar de elementos estéticos o algunas características diferenciadas debería decir que estamos en construcción. Sobre todo porque lo indígena no es homogéneo. Cuando hablamos de lo indígena no podemos decir que se trata de una sola cultura. No podemos decir que un indígena de México es igual a uno de la Patagonia, o de la Amazonía, o de los Andes, no todos son iguales. Y en el cine sucede algo parecido. Hay experiencias muy interesantes en Bolivia y en Brasil donde existe un trabajo de mayor avance y experiencia. Como CLAPCI nos interesa, y estamos trabajando en ello, para que a través de la tecnología, en este caso el video, rescate y visualice aspectos de la vida indígena que habitualmente los medios de comunicación no muestran y cuando lo hacen se muestra de una manera que no quisiéramos.
Quizá el tema del tratamiento visual no ha sido algo que haya preocupado demasiado a las producciones indígenas en comparación al contenido. En la mayoría de los casos se suele asociar estas producciones a temas de protesta o denuncia ¿Crees que es así?
Creo que tiene que ver con las cosas que nos suceden. Cada realizador, más allá de que sea indígena o no, trabaja sobre lo que sabe y conoce. Un documental, que es el género más usado en el cine indígena, recoge las experiencias y los problemas que vive una comunidad porque quiere mostrar la realidad tal cual. Para cumplir ese objetivo, el cine también es un buen medio. Si bien la realidad de los pueblos indígenas es bastante dura, las protestas o las denuncias no son los únicos temas que preocupan a los indígenas. También tenemos el aspecto religioso o sagrado que centra una de las características vitales de nuestros pueblos. Y aquí hay una distorsión desde la mirada de las personas que no son indígenas. Estas personas perciben lo indígena como algo chamánico, es como si estuvieran buscando que siempre sea así, cuando en realidad se trata de una visión distinta del mundo. Se ha creado un esteriotipo.
Es que los no indígenas lo aprecian con una mirada más cercana al tipo de vida occidental, ignoran su cosmovisión
Claro, es una idea que se tiene desde pequeños respecto a lo que es el mundo indígena. Se piensa que siempre será algo exótico porque nos basamos en las experiencias de las personas extranjeras, de Estados Unidos o Europa, que han fotografiado o grabado la vida de los indígenas desde otra perspectiva y esa es la idea que se ha transmitido en los medios de comunicación. Por ejemplo, en las décadas de los setenta u ochenta del siglo pasado se hablada del tema amazónico desde el punto de vista de su medicina o de las comunidades no contactadas, como algo exótico. Desde los noventas se empieza a ver a las comunidades indígenas, sobre todo latinoamericanas, en el marco de un proceso reivindicativo a través de los derechos de los pueblos indígenas.
¿Crees que los grandes medios de comunicación les han hecho mala promoción a las comunidades indígenas al mostrarlas de forma pintoresca y no entender la esencia de su cultura?
No es casualidad, creo que hay grandes intereses detrás de todo. A ellos les interesa que la sociedad en general tenga una mirada particular de lo indígena. En el caso mapuche, que es una realidad más cercana para mí, lo que le interesa mostrar a los medios de comunicación y a la prensa en general es que somos un pueblo conflictivo que quema camiones y que se resiste a cualquier tipo de alternativa que lleve progreso y adelanto. Eso es lo que venden los medios y lo que hacen creer a la opinión pública.
¿Qué impresión tienen los pobladores indígenas sobre el cine como una herramienta para darse a conocer?
Para las comunidades representa una especie de gran aire, una oportunidad de difundir algo distinto a lo que normalmente se presenta. Por el otro lado, al poblador indígena le interesa ver más producciones cinematográficas, quiere saber cómo es el mundo más allá de sus zonas y si existen similitudes con sus propias preocupaciones, por ejemplo con los problemas de tierras. Algo que se parezca mucho a la realidad que ellos viven.
Tus producciones han sido catalogadas de polémicas y confrontadoras ¿Qué te motiva a seguir adelante como realizadora de documentales de denuncia?
Lo mejor que le puede pasar a uno es hacer lo que le gusta. Yo me metí en un área poco común que ahora desde el CLAPCI se ha convertido en necesidad. El hecho de poder vincularme con otras realidades me hace sentir que todavía estoy en deuda. Para mí es una necesidad. Yo veo mis trabajos pasados y siento que ya no quiero hacer lo mismo. Creo que debo decir lo mismo pero de una manera diferente y el cine me ofrece esa oportunidad.
¿Crees que la ficción podría mostrar una cara nueva de la realidad indígena?
No creo que la ficción sea la única alternativa. El documental de temática indígena, tan fuerte como lo conocemos en América Latina, para un creador tiene su época y su tiempo. Hoy la dinámica es otra. Tenemos que dejar de hablar para nosotros mismos, tenemos que llegar a un público más amplio.
¿Tiene que ver con la maduración del creador?
Sin duda. Como te digo, creo que debemos llegar a otros, a los que no están convencidos, pero para eso hay que prepararnos. No solo podemos decirlo por medio de la ficción, también está la animación o lo experimental. Hoy no hay un estándar de género o formato, los temas indígenas se pueden expresar de muchas maneras. Debemos llegar a ese público que cuando ve una producción indígena está pensando en que verá una producción mala por su sonido o su imagen o que verá un tipo de cine etnográfico.
Dentro de la industria chilena, ¿cómo está visto el cine indígena?
Creo que habría que preguntarnos si existe una industria chilena (risas) o latinoamericana. Todavía hay mucho por hacer.
Descolonizar la comunicación
lasanto.blogspot.com
¿Qué hacer cuando llegas a un país para ponerte al día rápidamente? Comprar varios diarios y intentar re-conocer las diferentes tendencias y línias editoriales. Llámale delirio de periodista antigua. Y después ir mirando qué lee la gente.
Por cierto: después de hacer esta foto me pregunté... ¿por qué demonios las ONG nunca utilizan imágenes de gente leyendo los periódicos? Es más: ¿por qué no utilizamos más los diarios locales de todos los lugares donde andamos, para explicarlos? Sherlock, I need you. Si lo hiciéramos, igual nos daríamos cuenta de la cantidad de columnas de opinión que firman "comunicadores sociales", preciosa definición que estira nuestra profesión hacia otras visiones y versiones de la idea de servicio público.
Las ONG hemos tenido hasta ahora una visión bien limitadita de la comunicación y de las políticas de comunicación (ah, ¿pero hay de eso?) , pero en la Cumbre Social que celebraron aquí la semana pasada, dizque para establecer la nueva agenda de desarrollo del país, fue uno de los temas fundamentales. Otra lección que nos dan.
No estuvimos en la Mesa de comunicación y revolución cultural pero su reflejo en la prensa ha sido bien significativo. Los periodistas y los propietarios de los medios solo han visto regulación, ergo, un intento de controlarlos. Se le darán muchas vueltas a la Ley de imprenta que rige desde principios del siglo pasado y que, completamente desfasada, contempla sin embargo el sagrado derecho de no revelar las fuentes.
El Gobierno dice que nada más lejos de su intención, e insiste en que una democracia intercultural precisa contenidos donde puedan reconocerse las 36 naciones del país, y que se comprometan en la lucha contra la discriminación, el racismo y el machismo.
Y las organizaciones sociales hablan de descolonizar y despatriarcalizar la comunicación, piden acceso a los grandes medios y una responsabilidad mayor de estos con el proceso de cambio, quieren apoyo a los medios populares y comunitarios y hacer efectiva la democratización de la comunicación, tal y como plantea la Constitución, con medidas legislativas concretas. Como diría el sobadísimo clixé de corresponsal gandul: "la polémica está servida". O sea, la cosa se pone interesante. Más aún si desde la Fundación Unir, organización de referencia con observatorio de medios propio, no ven claro implementar una Ley de Comunicación a partir de un encuentro del gobierno con organizaciones afines, y no después de un debate social más amplio.
Mientras, en Argentina la presidenta sigue peleando con Clarín, defendido con uñas y dientes por Prisa, y recordándonos hasta donde los grupos mediáticos manejan los hilos de todas las democracias, aunque en algunas se note más que en otras, y hasta donde, efectivamente, este campo de batalla es crucial.
¿Más? La ponencia de José I. López Vigil de Radialistas Apasionados en la Cumbre Continental de Comunicación Indígena "Descolonizar la palabra: para una comunicación indígena con incidencia política".
Y la última definición de Galeano sobre el periodismo: ¡maravillosa! y localizada en Le Monde Diplomatique Bolivia: "Si entraba publicidad, se iba a sacrificar alguna página, o varias, y cada pedacito de página era un sagrado espacio imprescindible para cuestionar certezas, arrancar máscaras, alborotar avisperos y ayudar a que mañana no fuera otro nombre de hoy"
¿Qué hacer cuando llegas a un país para ponerte al día rápidamente? Comprar varios diarios y intentar re-conocer las diferentes tendencias y línias editoriales. Llámale delirio de periodista antigua. Y después ir mirando qué lee la gente.
Por cierto: después de hacer esta foto me pregunté... ¿por qué demonios las ONG nunca utilizan imágenes de gente leyendo los periódicos? Es más: ¿por qué no utilizamos más los diarios locales de todos los lugares donde andamos, para explicarlos? Sherlock, I need you. Si lo hiciéramos, igual nos daríamos cuenta de la cantidad de columnas de opinión que firman "comunicadores sociales", preciosa definición que estira nuestra profesión hacia otras visiones y versiones de la idea de servicio público.
Las ONG hemos tenido hasta ahora una visión bien limitadita de la comunicación y de las políticas de comunicación (ah, ¿pero hay de eso?) , pero en la Cumbre Social que celebraron aquí la semana pasada, dizque para establecer la nueva agenda de desarrollo del país, fue uno de los temas fundamentales. Otra lección que nos dan.
No estuvimos en la Mesa de comunicación y revolución cultural pero su reflejo en la prensa ha sido bien significativo. Los periodistas y los propietarios de los medios solo han visto regulación, ergo, un intento de controlarlos. Se le darán muchas vueltas a la Ley de imprenta que rige desde principios del siglo pasado y que, completamente desfasada, contempla sin embargo el sagrado derecho de no revelar las fuentes.
El Gobierno dice que nada más lejos de su intención, e insiste en que una democracia intercultural precisa contenidos donde puedan reconocerse las 36 naciones del país, y que se comprometan en la lucha contra la discriminación, el racismo y el machismo.
Y las organizaciones sociales hablan de descolonizar y despatriarcalizar la comunicación, piden acceso a los grandes medios y una responsabilidad mayor de estos con el proceso de cambio, quieren apoyo a los medios populares y comunitarios y hacer efectiva la democratización de la comunicación, tal y como plantea la Constitución, con medidas legislativas concretas. Como diría el sobadísimo clixé de corresponsal gandul: "la polémica está servida". O sea, la cosa se pone interesante. Más aún si desde la Fundación Unir, organización de referencia con observatorio de medios propio, no ven claro implementar una Ley de Comunicación a partir de un encuentro del gobierno con organizaciones afines, y no después de un debate social más amplio.
Mientras, en Argentina la presidenta sigue peleando con Clarín, defendido con uñas y dientes por Prisa, y recordándonos hasta donde los grupos mediáticos manejan los hilos de todas las democracias, aunque en algunas se note más que en otras, y hasta donde, efectivamente, este campo de batalla es crucial.
¿Más? La ponencia de José I. López Vigil de Radialistas Apasionados en la Cumbre Continental de Comunicación Indígena "Descolonizar la palabra: para una comunicación indígena con incidencia política".
Y la última definición de Galeano sobre el periodismo: ¡maravillosa! y localizada en Le Monde Diplomatique Bolivia: "Si entraba publicidad, se iba a sacrificar alguna página, o varias, y cada pedacito de página era un sagrado espacio imprescindible para cuestionar certezas, arrancar máscaras, alborotar avisperos y ayudar a que mañana no fuera otro nombre de hoy"
lunes, 19 de diciembre de 2011
Colombia: SE AMPLÍA PLAZO PARA INSCRIBIRSE EN EL PREMIO ANACONDA
www.sistemadecomunicacionindigena.org
Respondiendo a la solicitud de diferentes colectivos y realizadores y realizadoras audiovisuales, los organizadores del Premio Anaconda 2011 “La imagen de todos los pueblos” ha decidido ampliar la convocatoria para la presentación de obras audiovisuales, hasta el próximo 5 de enero del año 2012 (fecha del matasellos postal).
La sexta versión del Premio Anaconda tiene el objetivo de contribuir al reconocimiento, valoración y respeto de las diferentes culturas y plena vigencia de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, como elementos sustanciales para el logro de la convivencia armónica de nuestras sociedades y la concreción de sus aspiraciones de auto desarrollo, autodeterminación y del vivir bien.
El Premio Anaconda 2011 prevé una etapa de amplia difusión en comunidades indígenas y afrodescendientes de países amazónicos y de bosques tropicales, así como su divulgación en espacios culturales y alternativos a nivel nacional e internacional, muestras y eventos de cine y video, etc.
Se recalca que en la presente versión se ha definido el establecimiento de una categoría especial referente a resaltar la Realidad, Derechos y Propuestas de los pueblos afro descendientes, para hacer conciencia sobre su realidad y situación, sus derechos, su rica cultura y las propuestas que están planteando actualmente.
Premios
El Gran Premio Anaconda 2011 a la mejor producción audiovisual y en la Categoría Especial Mirada Afrodescendiente y Menciones, serán otorgados por Jurados Locales de diferentes Pueblos Indígenas y Comunidades Afrodescendiente. Otros premios por categorías en concurso serán otorgados por un Jurado Internacional compuesto por personalidades indígenas y no indígenas.
1. Gran Premio Anaconda 2. 5000 USD
2. Premio Documental 1.500 USD
3. Premio Ficción/Docuficción 1.500 USD
4. Premio Categoría Especial Mirada Afrodescendiente 1.000 USD
5. Premio Especial Obra en Animación y Experimental 500 USD
No se otorgarán dos premios a la misma Obra. Los jurados podrán otorgar Menciones Especiales en las categorías técnicas y de contenido, de acuerdo a los méritos de las obras en concurso.
Más información e inscripciones en línea
www.sistemadecomunicacionindigena.org/premioanaconda2011
premioanaconda2011@apcbolivia.org
viernes, 16 de diciembre de 2011
Bolivia: La Cumbre debate Ley de Comunicación y hablan de cambiar la Ley de Imprenta
www.opinion.com.bo
“Nosotros como parte de las 15 organizaciones sociales ya consensuamos los principios fundamentales que debería contener esta Ley de Comunicaciones”, dijo Humberto Claros a la ANF.
El dirigente de la CSUTCB manifestó que “no presentamos el proyecto de ley, presentamos una propuesta a debatir, a discutir y eso se llamaría propuesta de Ley de Comunicaciones”.
Señaló que plantearon algunos ejes a la Comisión de Comunicación y que “tienen que ver básicamente con el tema de la responsabilidad social, que deberían tener los medios de comunicación”.
“Básicamente los principios fundamentales de esta ley estarían siendo, por ejemplo, el derecho humano colectivo, también está la libertad de expresión, de información, universalización, también está la democratización de la comunicación y esta ley también debería abordar ejes como el tema del cine y el audiovisual, la radio y la televisión, los medios de comunicación del Estado y los medios públicos que no tenemos en el Estado, los medios comunitarios, indígena originarios”, dijo Claros a tiempo de puntualizar que “son varios ejes los que se han planteado”. Consultado si esa Comisión de Comunicación presentaría al plenario de la Cumbre un proyecto de Ley de Comunicación, Claros señaló que la discusión “tiene que ampliarse más a la sociedad”.
“Pero no hay que desmerecer la Cumbre, sin embargo, en el transcurso de este mes (diciembre) debatir las propuestas de la Cumbre y en enero del siguiente año se verían seguramente los resultados finales no de una Ley, pero sí los lineamientos estructurales para un nuevo marco normativo de los medios de comunicación”, agregó el dirigente de la CSUTCB.
Por su parte, la Directora de Radios Comunitarias, Sandra Limachi, también planteó este martes a la Comisión de Comunicación de la Cumbre Social la creación de una Ley de Telecomunicaciones y propuso además, cambios a la Ley de Imprenta.
“En realidad lo que se plantea por una parte es aplicar la Ley, hay por supuesto lo que en primera instancia son los códigos de Ética, la Ley de Imprenta, que todavía está vigente, pero sí consideramos que es necesario pensar en una actualización, no un parche, sino en más bien en plantear una Ley de Comunicación, una Ley de Medios con responsabilidad social”, dijo Limachi.
“¿Por qué?”, interrogó y ella misma respondió: “porque la comunicación es un derecho colectivo, un bien común que nos compete a todos no solamente a los periodistas. Por una parte es aplicar ciertos criterios en función de lo que un medio debe cumplir y que dice el mismo Código de Ética, el acatar por ejemplo franjas, por ejemplo protección de los menores, después contenidos no tan violentos, poner límite a los excesos en determinados horarios. Franja educativa también en la socialización del marco legal”.
Limachi señaló que “pensamos que es un debate, no es una imposición, por supuesto que tienen participar los propios medios, los dueños de los medios, los trabajadores de prensa, también la sociedad civil y, por supuesto, las diferentes instancias del Estado, de la sociedad civil y de los gremios”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


